Té Verde
El té verde es la nota de la pureza y la calma.
Es una nota vegetal y floral a la vez, que recuerda a hojas tiernas, hierba dulce y miel clara.
Se manifiesta en los cafés lavados y en los tuestes claros, donde la transparencia del grano permanece intacta.
Desde el punto de vista sensorial, representa la limpieza y el equilibrio: es la palabra que enseña a distinguir la frescura natural de la construida.
El té verde solo aparece en los cafés más delicados, donde la fermentación es impecable y el tueste respeta la fragilidad de la materia prima.
Su presencia indica precisión y gracia: un perfil limpio, fresco y persistente, que refresca el paladar e invita a la concentración.
Es una nota que habla de equilibrio mental y gustativo, de atención y silencio.
En una taza de café, el té verde es la pausa: la parte más sutil pero también la más importante de la gramática sensorial, la que enseña a sentir de verdad.