Azahar
El azahar representa el punto de encuentro entre lo floral y lo cítrico.
Es una nota dulce, luminosa y ligera, que une aromas de miel de cítricos, pétalos blancos y piel fresca.
Aparece en los cafés lavados de altura, sobre todo en los perfiles más luminosos de Etiopía o Centroamérica, donde una fermentación limpia realza la elegancia natural del grano.
Desde el punto de vista sensorial, el azahar es la palabra del dulzor claro: el que ilumina la taza sin hacerla pesada y le añade un toque de pureza y ligereza.
Cuando se manifiesta junto a notas de limón o jazmín, crea un bouquet armonioso que recuerda el aroma de un jardín mediterráneo.
Es una nota que habla del comienzo de la primavera: equilibrio, luz, renacimiento.
En taza deja una estela fresca y brillante, símbolo de elegancia y precisión natural.