Mango
Gramática sensorial

Mango

El mango es la nota del dulzor tropical en su forma más pura.

Es un aroma soleado, maduro, exótico: una combinación de fruta madura, miel y flores amarillas.

Cuando aparece en taza, habla de un café vivo, rico en azúcares naturales y con fermentaciones bien equilibradas.

Se encuentra a menudo en los cafés naturales o anaeróbicos de Centroamérica y de Panamá, donde la temperatura y las levaduras favorecen el desarrollo de ésteres afrutados complejos.

El mango es redondo, aterciopelado y, al mismo tiempo, luminoso: une un dulzor pleno con una acidez suave, como una caricia que se desliza por el paladar.

Desde el punto de vista sensorial, es una palabra de generosidad: una nota que llena la boca e invita a una cata lenta y contemplativa.

En los perfiles más refinados, se une a notas de melocotón y papaya y construye un dulzor tridimensional.

Es el símbolo del café maduro, de la naturaleza que se expresa al máximo de su potencial aromático.

En una gramática del sabor, el mango es la palabra «plenitud»: el dulzor que se vuelve profundidad.